Confiar el cuidado de un familiar mayor, dependiente o de nuestro propio hogar a una persona externa es una decisión delicada que requiere plena confianza. Sin embargo, no siempre es fácil comprobar si esa confianza está bien depositada, especialmente cuando existen sospechas de negligencia, malos tratos, hurtos, incumplimiento de horarios o de las tareas encomendadas.
Nuestro servicio de investigación está dirigido a familiares, tutores legales o personas con un interés legítimo y acreditado que necesitan verificar el correcto desempeño de una empleada de hogar o cuidadora, con el objetivo de garantizar el bienestar y la seguridad de la persona mayor o dependiente, así como la tranquilidad de toda la familia.
Nuestro servicio de investigación abarca a cualquier persona que preste servicios dentro de la relación laboral especial del hogar familiar, entre ellos:
Nuestro servicio está dirigido a familiares, tutores legales o personas con un interés legítimo y acreditado que necesitan verificar el correcto desempeño de cualquiera de estos perfiles, con el objetivo de garantizar el bienestar y la seguridad de las personas del hogar, así como la tranquilidad de toda la familia.
Sí. La relación entre la familia y cualquiera de estos perfiles (cuidadora, jardinero, interna, chófer, niñera, etc.) se encuadra en la relación laboral especial del servicio del hogar familiar, regulada por el Real Decreto 1620/2011, que reconoce a la familia empleadora la facultad de organizar y supervisar el trabajo contratado, igual que ocurre en cualquier otra relación laboral. Este interés legítimo del empleador es el que ampara nuestra investigación, que se limita a verificar el cumplimiento de las tareas y horarios acordados, sin extenderse a aspectos de la vida personal del trabajador ajenos a su desempeño laboral.
Documentación fotográfica y de vídeo obtenida de forma lícita, seguimiento de horarios reales frente a los declarados, y en general cualquier indicio observable que permita constatar objetivamente el desempeño del trabajador o el trato dispensado a la persona mayor, dependiente o menor a su cargo. Estas pruebas pueden emplearse tanto para la extinción del contrato laboral con causa justificada como, en los casos más graves de malos tratos, para poner los hechos en conocimiento de las autoridades competentes.
Sí, un informe bien documentado puede servir de base para justificar un despido disciplinario o la extinción del contrato por causa acreditada, conforme a lo previsto en el propio Real Decreto 1620/2011. En cualquier caso, recomendamos que la decisión final se adopte con el asesoramiento de un profesional laboral, ya que esta relación laboral cuenta con particularidades propias respecto al régimen laboral general.
Podemos verificar si el trabajador introduce a personas ajenas en el hogar durante su jornada laboral sin autorización de la familia, lo cual, además de constituir un incumplimiento laboral, puede suponer un riesgo añadido para la seguridad de las personas que residen en el domicilio.
Actuamos con discreción, rigor y respeto a la intimidad, dentro del marco legal que regula tanto la actividad de los detectives privados como la relación laboral en el hogar familiar, siempre con el objetivo de proteger a quien más lo necesita y ofrecer a la familia la certeza de que su hogar y sus seres queridos están siendo atendidos como merecen.
¿Necesitas verificar el trabajo de una cuidadora, empleada de hogar, jardinero o cualquier otro personal doméstico? Contáctanos, o consulta también nuestro servicio de informes patrimoniales si además sospechas de posibles sustracciones económicas.